SI COMPITES DISFRUTAS Y SI DISFRUTAS COMPITES MEJOR

LA CONEXIÓN ENTRE DISFRUTE Y RENDIMIENTO: UNA VERDAD PSICOLÓGICA EN EL DEPORTE

«Si compites, disfrutas; y si disfrutas, compites mejor.» Esta frase encierra uno de los principios más poderosos de la psicología deportiva que muchas veces olvidamos en nuestra búsqueda de resultados en las competiciones.


Como psicólogo deportivo, observo constantemente cómo entrenadores, deportistas y progenitores caen en la trampa de priorizar únicamente el resultado, olvidando que el disfrute no es el enemigo del rendimiento, sino su mejor aliado.


Cuando un deportista experimenta placer genuino en lo que hace, su cerebro libera neurotransmisores que mejoran la concentración, la creatividad táctica y la resistencia ante la adversidad.


El disfrute no significa falta de seriedad o compromiso. Significa entrenar y competir desde un estado emocional positivo que permite mostrar el máximo potencial que se tiene.


Los grandes campeones no solo trabajan duro; también han aprendido a enamorarse del proceso, a encontrar satisfacción en cada entrenamiento y a mantener viva esa chispa que los llevó a enamorarse del deporte en sus inicios.


Cuando el deportista disfruta, la presión se transforma en desafío, el miedo en curiosidad, y el esfuerzo en propósito.


Mensaje a entrenadores: recuerden que su rol no es solo enseñar técnica, sino cultivar la pasión.


Mensaje a deportistas: permítanse disfrutar en cada paso de su camino, incluso en los momentos difíciles.


Mensaje a progenitores: el mejor regalo que pueden dar a sus hijos es permitirles amar el deporte sin la carga de cumplir expectativas ajenas.


Cuando competimos desde el disfrute, no solo rendimos mejor; construimos una relación sostenible y saludable con el deporte que nos acompañará toda la vida.